Hola a todos
Como les había dicho en la crónica anterior la llegada a Munich merecía una crónica propia.
Hacía muchos años que no venía a munich y que no nos veíamos cara a cara con mariana.
Muchas veces hablamos y habíamos pensado en poder volver a tener las dos este espacio, de compartir charlas, caminatas, historias y recuerdos. Tenemos muchas vivencias y anécdotas juntas, momentos que a las dos nos marcaron mucho, las escapadas de Madrid a Barcelona y de Barcelona a Madrid para compartir salidas o juntarnos para un cumpleaños, el viaje relámpago de 4 días cuando decidieron venir a vivir a munich, las llamadas al hospital esperando nazca juan Martín, y muchas más.
Fue llegar al aeropuerto y cuando se abrieron las puertas ahí estaba ella esperándome con un abrazo hermoso. Fue subirnos al coche y empezar a hablar como si no hubiera pasado el tiempo, por momentos cierro los ojos y es como si me hubiera ido hace 15 días de ese departamento de Rosselló y Enric Granados de Barcelona.
Mariana vive ahora en un barrio hermoso y tranquilo de munich muy cerquita del palacio de Nymphenburg que fue la antigua residencia real de los reyes de Baviera. Casi frente a la casa de mariana está el canal ( que no recuerdo su nombre) por el que parece que Mozart mismo en persona venía en una balsa a dar sus conciertos al rey.
Obviamente caminamos por los jardines y senderos que tiene el palacio, miramos sus lagos y volvimos por unos de los senderos donde muchos se paran a mirar no sabíamos que. Este fue el momento que mejor deje que mariana hable en alemán (jaja) y pregunte qué miraban, hay desde hace muchos años un búho que está camuflado con la corteza del árbol, tenés que mirar con mucha atención y allí en silencio podes verlo como él te mira.
En el andar y mirar dábamos vuelta a los temas hasta agotarlos.
De golpe se puso a llover y paramos en un bar hermoso que es casa de decoración. Atentos todos!! que esto puede ser la próxima propuesta de casa Eclectica.
Sin parar de hablar volvimos a la calle pero ahora rumbo hacia el parque olímpico. No la nueva villa olímpica, el parque que fue escenario del atentado en el 74. Yo no lo recordaba, creo que no había venido y es probable porque es imposible no recordarlo. No solo es un parque enorme sino que además tiene un diseño muy moderno para la época en que se hizo. Si te subís a la parte más alta del parque, un día de sol y despejado podes ver los Alpes suizo. Hoy este espacio se transformó en un espacio para el ocio y la cultura, todas las noches de agosto en sus escenarios hay conciertos gratis para todo tipo de público, grandes y chicos. Hoy sábado y de vacaciones estaba lleno de gente y niños disfrutando del fin de semana y las actividades artísticas que le proponían.
Y nosotras seguíamos caminando. Así pasamos por la zona universitaria, paramos a comprar unas frutas y llegamos a Marientplatz, punto turístico y emblema de munich.
Acá entramos en la parte histórica y casco antiguo de munich. Y nosotras seguíamos hablando. Paramos y entramos en el ayuntamiento pero en el horario que pasamos ya habían bailado los muñequitos del carrillón.
Pasamos por el mercado, por las nuevas construcciones y adaptaciones de los edificios y cervecerías. En el mercado de frutas y verduras ( muy cerca de marientplatz, hay un rincón latino, un argentino llamado miguel puso hace unos años este chiringuito que vende desde yerba taragüi hasta café dolca y alguna cosa más para el argentino nostálgico. Funciona por la tarde como un seudo bar/ bazar donde se le ocurrió ofrecer el MATECHINO, a la máquina de café le coloca yerba y lo que sale es un mate cocido concentrado que te lo sirve con la leche con dibujitos como el capuchino. Al alemán parece que le encanta y para nosotros no es más que un mate cocido con leche . Un genio.
Y nosotras seguíamos caminando.
Pasamos por la cerveceria que no recuerdo el nombre, pero es famosa por varios motivos, allí se juntaba hitler con sus generales para dar directivas o pensar estrategias mientras se tomaban una cerveza. Ya al entrar por esas dos puertas enormes te chocas con un calor humano que arrastra olor a malta. Todos sentados sobre esas mesas largas para compartir que tiene. Sobre sus tablas unos chop enormes de cerveza. Algunos tiene sobre su mesa dos chop de un litro que se las tomarán en breve. Mientras de fondo se escucha a la orquesta tocar en vivo esa música típica de babaría. A un costado se encuentra una gran estantería con todos los chop de cerveza trabajado, ornamentado y decorado con su escudo o su símbolo y guardado con candado para que no se lo use nadie.
Y nosotras seguíamos caminando.
Ya eran casi las ocho de la noche y emprendimos regreso al departamento. Llegamos casi a las nueve porque mientras nos detuvimos mirando alguna curiosidad como pasar por el parque cervecero de una de las cervezas más famosas. Increíble ese lugar, con sus mujeres algunas vestidas con el traje típico de babaría solo para salir a tomar en grupo una cerveza. Todo esto dio para una nueva charla. Y así como las cuadras, iban pasando nuestros temas. Hasta que llegamos a casa, preparó mariana una riquísima comida fresca y sabrosa.
Y todavía queda más. Pero ahora los dejamos que mañana tenemos que seguir.
Enviado desde mi iPad
No hay comentarios:
Publicar un comentario